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El Mandarín: el supervillano descendiente de Gengis Khan



¿Quién es el Mandarín?

El Mandarín nació, no con ese nombre, claro está, fruto de la relación de una prostituta con su proxeneta en Habuquan, en el interior de la Mongolia china. Allí fue obligado a trabajar siendo todavía un niño en condiciones infrahumanas. La muerte de su madre debido a una sobredosis de opio le hizo matar a su padre y huir, apenas siendo un adulto ya. Mientras huía de su ciudad natal acabó en una cueva en el Valle de los Espíritus, una zona prohibida en las montañas circundantes a la que nadie se había atrevido a ir. Allí encuentra una nave espacial alienígena estrellada al más puro estilo Roswell y a su tripulante, Axonn–Karr. Sin ningún tipo de piedad, el hombre que más tarde sería conocido como el Mandarín –y del que no se conoce su verdadero nombre– acaba con él y se queda embelesado con los diez pequeños cilindros que giran en lo que parece ser el motor de la nave. Sin pensárselo, decide usarlos como anillos y va estudiando su poderes y habilidades a lo largo de los años, descubriendo al ponérselos todos que encierran las almas de 10 grandes guerreros, que le confieren su poder. Con ello, es capaz de subyugar los pueblos de la zona y convertirse en un Señor de la Guerra tan poderoso que ni el ejército chino osa meterse con él, construyéndose su propia ciudad y adoptando el nombre de El Mandarín.

Obsesionado con la tecnología de los anillos, urde un plan junto a otro Señor de la Guerra, Wong–Chu, para secuestrar a Tony Stark, algo que le sale realmente mal porque antes de que llegue a donde lo tienen encerrado y le pueda obligar a investigar los anillos, Tony construye su primer traje y se convierte en Iron Man. Desde entonces, sus destinos han estado estrechamente ligados y Iron Man se ha convertido en su enemigo más acérrimo. De hecho, cuando la CIA lo envío a derrotarlo, los anillos de El Mandarín consiguieron incapacitarle y sólo consiguió escapar por los pelos. El Mandarín ha intentado acabar con Tony Stark en infinidad de ocasiones empleando para ello tecnología punta como satélites láser, ninjas como la secta de La Mano o artefactos mágicos como el Ojo de Yin, siempre sin éxito, pero siempre siendo una amenaza para el multimillonario playboy.

La personalidad del Mandarín

El Mandarín es arrogante y busca el reconocimiento de un mundo al que odia por lo duro de sus orígenes. Se considera –y es– extraordinariamente inteligente y, aunque orgulloso, no le duelen prendas en huir o tender trampas si eso le acerca a su objetivo, la dominación mundial. Siente desprecio por la mayoría de personas, a las que considera inferiores, sobre todo si son occidentales. Por último, cabe señalar que, aunque parezca uno de los rasgos básicos de un villano sin cualidades que le rediman, es especialmente rencoroso y vengativo.

Amigos y Enemigos del Mandarín

El Mandarín no tienen amigos y los pocos aliados que tienen o son circunstanciales o son realmente lacayos. Entre los primeros, destacan el Dr. Doom con quien, por ejemplo, atacó la boda de Sue Storm y Reed Richards, Jebediah Stane, otro de los clásicos enemigos de Iron Man y Justin Hammer ya que, al fin y al cabo, está casado con su hija.

Amigos y enemigos del Mandarín

Entre los segundo cabe mencionar a Espadachín y el robot alienígena Ultimo.

En cuanto a sus enemigos, dejando a un lado su obsesión con Tony Stark, también ha tratado de raptar a Hulk y convertirlo en su mascota y ha tratado de acabar con Máquina de Guerra en varias ocasiones. También se ha enfrentado a otros villanos como Garra Amarilla por el control del hampa en su china natal.

El Mandarín en el Universo Cinemático de Marvel

La buena racha del Universo Cinemático de Marvel en crítica y taquilla prácticamente no tiene parangón en la historia del cine porque, tras más de 15 películas aún no ha tocado techo como ha demostrado Black Panther. Además, teniendo en cuenta que estamos hablando de una adaptación en la que, además, el fenómeno fan es tan importante y visceral es todavía más llamativo la gran aceptación de esta versión cuando otras similares como Batman v. Superman, o todo el Universo DC en general, tienen a sus fans enfrentados por algunas de las decisiones tomadas por Warner Bros. Aun así, no todo lo que ha hecho ha gozado de la misma aceptación, y algunas de las decisiones demasiados creativas han sido criticadas duramente.



De entre todas ellas, sin duda una de las más polémicas fue la utilización de El Mandarín en Iron Man 3 en 2013. Aunque el material promocional hacía pensar que El Mandarín, uno de los villanos más icónicos de la historia, sería el antagonista de un film que se estrenó siguiendo a Los Vengadores, que había sido el pináculo del UCM hasta ese momento. Interpretado por el oscarizado Ben Kingsley durante gran parte de la película El Mandarín sí que es esa figura amenazadora que es en los cómics, pero, casi al final de la película se revela que el Mandarín no existe y no es más que un actor contratado por Aldrich Killian como tapadera en su lucha contra Iron Man. No sentó nada bien que se tratara de una artimaña para presentar, otra vez, a un científico que envidia el trabajo de Tony Stark y menos que se despreciara a un villano tan icónico como El Mandarín. Aunque la escena post-créditos del film deja la puerta abierta a un nuevo giro y a que Ben Kingsley sí que fuera realmente el Mandarín… lamentablemente hay muy pocas posibilidades de que podamos volverlo en la gran pantalla. Una lástima.

¿Qué poderes tiene el Mandarín?

El Mandarín es oriental y, como en todos los cómics, si un villano es oriental seguro que está plenamente versado en todas las artes marciales habidas y por haber y, el Mandarín, cumple a la perfección con este cliché, siendo realmente peligroso para cualquiera en el cuerpo a cuerpo. Además, sus anillos alienígenas. le permiten teletransportarse, lanzar rayos de energía o capturar a sus enemigos.

#EnPocasPalabras: Una conclusión de Iron Fist

Gengis Khan

Sí, es obvio que El Mandarín es un estereotipo propio y originario de los primeros años del Universo Marvel y que puede ser considerado hasta racista, pero no deja de ser uno de los villanos más relevantes de la historia de los cómics. Por suerte, con el paso de los años se han ido suavizando las aristas que lo convertían en un chiste hasta convertirlo en casi un nuevo Genghis Kan –del que además dice descender– que ha cortado con muchos de sus clichés. Lástima que su utilización en el cine fuera tan mala y que, dada la importancia actual de la taquilla china, se poco probable que lo volvamos a ver.



Escrito por Oscar

Seriéfilo, melómano, cinéfilo y bibliófilo. "Friki" de la vida en general y de muchas cosas en particular (Marvel, ESDLA, Zelda...) Me gustaría pensar que mi pasión y entrega hacen la vida de los demás un poquito más fácil.